Introducción
Una de las preguntas más frecuentes que se hacen las personas con enfermedad de Parkinson y sus familiares es:
“¿Se puede ralentizar la progresión de la enfermedad?”.”
La enfermedad de Parkinson es actualmente incurable. Sin embargo, los hallazgos médicos demuestran que determinados enfoques terapéuticos pueden tener un efecto positivo en la progresión funcional de la enfermedad.
Ejercicio específico, aprendizaje motor y entrenamiento individualizado desempeñan un papel fundamental, al igual que en las terapias especializadas, como la terapia GIGER® MD®.
¿Qué significa realmente “ralentizar la progresión”?
Cuando hablamos de la progresión de la enfermedad de Parkinson, no estamos hablando de detener la enfermedad en sí, sino más bien de:
La progresión varía mucho de una persona a otra. El factor decisivo es la precocidad y la especificidad de las medidas de apoyo que se apliquen.
¿Qué factores influyen en la progresión de la enfermedad de Parkinson?
En la progresión de la enfermedad de Parkinson influyen, entre otras cosas:
Aunque no se puede influir en los factores biológicos, el tratamiento específico con ejercicios puede contribuir de forma importante.
¿Qué papel desempeña el ejercicio?
En la actualidad, el ejercicio se considera un componente clave en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson. Los estudios indican que el ejercicio regular y estructurado:
Sin embargo, no todos los ejercicios son igual de eficaces. El factor decisivo es si el ejercicio tiene un objetivo, es consciente y está orientado al aprendizaje.
Por qué el entrenamiento específico es más importante que la actividad pura
Los paseos o la actividad en general son útiles, pero a menudo no bastan para lograr mejoras funcionales duraderas.
Por lo tanto, los enfoques terapéuticos modernos, como la terapia GIGER® MD®, se centran en:
El objetivo es desafiar específicamente al sistema nervioso y estabilizar las capacidades funcionales durante el mayor tiempo posible.
Conexión con la neuroplasticidad
Incluso con la enfermedad de Parkinson, el cerebro sigue siendo capaz de aprender. Esta capacidad de adaptación se conoce como neuroplasticidad.
Terapias como GIGER® MD® utilizan este principio:
Neuroplasticidad no significa cura, sino mejor aprovechamiento de los recursos neuronales existentes.
¿Cuáles son las limitaciones?
Por muy importante que sea la terapia de ejercicio dirigida, no sustituye al tratamiento médico. El Parkinson sigue siendo una enfermedad neurológica progresiva. Por tanto, el objetivo no es curar la enfermedad, sino:
Los enfoques terapéuticos como la terapia GIGER® MD® deben entenderse como medidas complementarias y de apoyo.
Conclusión
La enfermedad de Parkinson es incurable. No obstante, los afectados pueden contribuir activamente a influir positivamente en el curso funcional de la enfermedad.
El ejercicio regular y específico -especialmente en formas estructuradas de terapia como la Terapia GIGER® MD®- puede ayudar a mantener la movilidad, la coordinación y la seguridad en la vida cotidiana durante más tiempo.
Autor: Combo AG, fabricante y distribuidor de la terapia GIGER® MD® Medical
nota: Este artículo sólo tiene fines informativos y no sustituye al consejo o tratamiento médico.
Última actualización: 2026